


El mueble hoy, ser o no ser.-
* Por Jonny Gallardo
Sin ir tan lejos como Fukuyama, quien afirma que estamos en presencia del “fin del hombre”, si estamos en condiciones de afirmar, al menos con mas seguridad, que el final del siglo pasado marcó también el final del hombre industrial, tal y como lo conocemos desde la Revolución Industrial a hoy.-
El tiempo nuevo propone un hombre informático, nos guste o no, mas tarde o mas temprano, aún en la periferia del mundo –que es donde nos ubicamos, antes tercer mundo- el destino es ese.-
Mas tiempo, mas rapidez, mas facilidades, menos mano de obra, mas digitalización, menos objetos, mas intangibles, la separación que propuso la Revolución Industrial entre los seres humanos, mas allá de la social, también dividió las aguas entre los hombres pensantes y la mano de obra, mas que nunca a lo largo de la historia, luego la evolución de la máquina para ayudar a la mano de obra propuso una mayor posibilidad de producir mas cantidad de objetos, el mundo estaba lleno de máquinas que hacían el trabajo, pero la parte pensante del trabajo la seguía haciendo el hombre, la aparición del ordenador, como elemento “pensante” propone una nueva forma de ver la producción, antes las máquinas hacían productos, pero las máquinas eran echas por él hombre y realizaban productos que diseñaba el hombre, hoy las máquinas son realizadas por otras máquinas y hacen productos que diseñan otras máquinas.-
Dice Vilen Flusser: “en 1750 D.C se podía afirmar con razón, que un campesino de ese momento tenia mas en común con el hombre recolector del 1750 A.C que con su propio hijo proletario de 1780 D.C. hoy ocurre algo parecido, nuestros padres están mas cerca de aquel trabajador del 1780 D.C que de nuestros propios hijos” esta constante en la humanidad lleva a derribar algunos paradigmas y a crear otros, uno de esos nuevos paradigmas es la Intangibilidad.
Esta intangibilidad del conocimiento lleva a que todo aquello que posee información, “el software” tome un precio mayor, que aquellos objetos que no lo tienen: “el hardware”. Tanto es así que cada día es mas importante la oferta de servicios que de productos, y la cantidad de personas que trabajan en servicios aumenta día a día, la oferta de conocimiento, el entretenimiento, por todos los canales posibles, no ya como producto, TV, teléfono, ordenador, si no como productos evolucionados que proponen al usuario personalizar el objeto, no ya la TV, sino el gran hermano, no el teléfono, sino el celular con mp3 que reconoce un sonido distinto para cada persona que me llama, no ya el ordenador, sino Internet.-
Incluso esta intangibilidad propone un nuevo lenguaje que logra lo que parecía imposible desde los tiempos de las cavernas hasta hoy, y que todos los seres humanos que habitan esta tierra –mas tarde o mas temprano, repito- se comuniquen e identifiquen en un lenguaje común, símbolos como los de la barra de tarea de cualquier programa en un ordenador, emulan las pictografías de la cueva de Altamira y permite que los seres humanos sin intercambiar una sola palabra logren hacerse entender por otros seres humanos que manejan otro idioma, otra cultura. La universalización de los signos, el lenguaje que el Arq. Víctor Bentolila en sus clases menciona como lenguaje semaciográfico, lo que parecía una utopía a lo largo de la historia como es que los dos grandes bloques del mundo, Occidente y Oriente, uno con su sistema alfa numérico y el otro con sus pictogramas, tomaran un lenguaje común, es posible y necesario hoy gracias la ordenador que necesita de la escritura binaria para transformar esos datos en cálculos, dibujos, películas, diseños, en China o en Nicaragua.
Estamos hablando el mismo idioma!
Frente a este avance avasallador donde quedan los muebles que hasta hoy y en este mundo cada vez más digital, no tienen teclas.-
La aparición de pantallas planas, LCD o plasmas, generó una variación del clásico mueble de TV, pero eso es solo una reminiscencia del pasado, los científicos que pensaron estas pantallas no lo hicieron pensando que necesitaran muebles, es solo cuestión de tiempo en digerir esta situación y omitir estos muebles.-
Si bien los muebles son imprescindibles para la vida, la miniaturización de varios elementos que justificaban la razón de ser de estos muebles, mañana los harán obsoletos.-
El mueble deberá acercarse a la intangibilidad o dar esa imagen al menos en un principio para no quedar fuera de mercado?
La cultura era hasta hace muy pocos años, “material” es decir casi todos los conocimientos del hombre se transformaban en objetos o resultados palpable, hoy la cultura es cada día mas inmaterial, el resultado de una imagen de 3D en un ordenador no nos esta mostrando un mueble – objeto, nos esta mostrando una figura de lo que puede llegar a ser ese mueble – objeto, sin embargo las decisiones se toman en base a ese modelo virtual, intangible, los costos, la folletería, la comunicación, la venta y por lógica consecuencia la compra se hace en base a un modelo virtual, en base a una promesa. Esto es positivo ya que permite no llenar el mundo de objetos obsoletos, que es lo mismo que decir, objetos que no se pueden vender, y no solo que ayuda a las mantener el medio ambiente, sino que contribuye a la economía de las empresas.-
Los objetos que pueblan el universo y que rodean al hombre toman prestado unos de otros cualidades y virtudes, el mueble se debate entre parecerse al mundo de la moda o al de la informática, o se refina y se transforma en un objeto de elite, o se masifica para llegar a todos, ambos son posibles y conviven, lo cierto es que antes era el auto, luego el televisor, ahora la computadora, pero el consumidor no tiene como objetivo primario el cambiar sus muebles, y si el mercado no esta en permanente agitación es difícil pretender un crecimiento, para ello se debe crear en la gente la “necesidad” de cambiar sus muebles, pero no solo desde el diseño propio del producto sino también desde el entorno, la comunicación, y la presencia permanente en los medios, en eso la industria del mueble tiene mucho que aprender de la automotriz, la moda e incluso de la industria del electrodoméstico.-
No hay en la industria del mueble un diferencial global verdaderamente innovador desde la aparición del multilaminado curvado o el caño de sección redonda curvado, en los años ´30, los avances son siempre experimentales y esnobistas, nunca cambios profundos y globales. Los fabricantes de celulares por ejemplo, descubrieron que incorporando distintos sonidos a los aparatos podían aumentar las ventas sustancialmente y no como una variante sino transformando en obsoletos los modelos anteriores, es decir una política decididamente agresiva.
Cierto es que por tratarse el mueble de un objeto que acompaña las posturas del hombre y sus actividades, mientras estas no cambien, cosa que no ocurre hace 5000 años y no creo vayan a cambiar, obliga que los muebles presenten una similar configuración a lo largo de la historia.
El avance de la humanidad se verifica cuando un objeto es superado por otro, el primero pasa a ser un deshecho –des hecho, deja de estar hecho?- y el nuevo “hecho” se transforma en el nuevo límite, la tecnología crea mas objetos obsoletos? O es que antes los muebles no se tiraban, o no se desechaban, las sillas de plástico apilables –con todos los problemas estructurales que tiene- es un producto que se desecha fácilmente, no se heredan de abuelos a padres y de padres a hijos, la gente las utiliza y luego agotadas, las desecha, es un producto que se vende en todo el espectro social, y se la utiliza en los mas diversos lugares. Es un avance, que recién a finales de siglo pasado se logró con una tecnología como las del plástico que ya llevaba mas de medio siglo desarrollándose, pero los intentos anteriores habían pecado de elitismo y muy pocos casos llegaron a popularizarse.-
Cada cultura y estrato social “personaliza” la silla de plástico a su modo. Todos somos diseñadores, el hombre por naturaleza es diseñador, por lo tanto cualquier objeto, mueble o espacio que caiga en sus manos es perfectible y adaptable a una manera de ser y pensar de cada uno. El diseño no es democrático, es autoritario. Cada quien pretende que las cosas sean a su manera y mas en el caso de esos objetos con los que convivirá gran parte de su vida.-
Es difícil encontrar una silla que no haya sido diseñada ya, incluso ocurre que dos diseñadores en distintos puntos del planeta, sin conocerse, con distinta formación y cultura están diseñando lo mismo, haciendo lo mismo, y es muy probable que también ocurra que eso que para cada uno de ellos es original e innovador ya lo haya pensado o incluso realizado otro diseñador diez años antes, esto habla de un agotamiento del problema: diseñar una silla?, no. Habla de un proceso que comenzó hace cien años con Thonet y que esta llegando a sus límites, se debe superar ese límite para avanzar.-
Ahora bien, mientras sectores mas científicos como la clonación, la biogenética, la robótica, discuten como poner límites para mantener la dignidad humana, el diseño no sabe ya como hacer para eliminar los límites en busca de nuevos modelos que vendan más y mejor.
Ese nuevo horizonte puede estar dado por la “intangibilidad” y la posibilidad de personalizar los muebles, cosa que ya existe hoy, pero que es demasiado forzado, es descabellado pensar que cada miembro de una familia tenga sus propios muebles? No pasa eso ya? Si existiendo un solo ordenador en una casa, cada usuario puede utilizarlo con su clave propia, por que los muebles no pueden tomar una configuración distinta para cada usuario, esa seguridad ficticia que proporciona un password es una herramienta más que tomó la informática para fidelizar clientes.-
El término “intangibilidad” se asocia con “invisibilidad” y es así que solo vemos los resultados, o una interfase que genera resultados pero no el elemento que produce el efecto, nadie puede tocar un software y es así que a su vez “invisibilidad” se asocia con “esencialidad”. Lo esencial es invisible a los ojos, dijo Antoine de Saint-Exupéry y una generación completa creció con este mandato, pero estamos hablando de distintos grados de esencialidad mientras El Principito le hablaba a la humanidad del alma, y de la esencia de las personas, la ciencia busca la esencia de las cosas, pero las cosas - y los muebles son cosas - no tienen alma, por mas que poéticamente alguien lo proponga. Entonces la clave para el desarrollo futuro de los muebles es no confundir “intangibilidad” con “esencialidad” la esencia nunca estará en el mueble, estará si, en la persona que diseñe ese mueble, por que los muebles se deben seguir viendo, tocando, oliendo, sufriendo, rayando, rompiendo y lo verdaderamente esencial sigue siendo invisible a los ojos.-
Bibliografía consultada y sugerida.-
- Clases Teóricas del Arq. Víctor Bentolila – Dimu – Equipamiento – FAUDI – UNC
- El fin del Hombre – Francis Fukuyama
- La filosofía del Diseño – Vilen Flusser
- El diseño emocional – Donald Norman.-
- Fotos: Muestra – Plastic Chair Stop Discrimination.-
* Por Jonny Gallardo
Sin ir tan lejos como Fukuyama, quien afirma que estamos en presencia del “fin del hombre”, si estamos en condiciones de afirmar, al menos con mas seguridad, que el final del siglo pasado marcó también el final del hombre industrial, tal y como lo conocemos desde la Revolución Industrial a hoy.-
El tiempo nuevo propone un hombre informático, nos guste o no, mas tarde o mas temprano, aún en la periferia del mundo –que es donde nos ubicamos, antes tercer mundo- el destino es ese.-
Mas tiempo, mas rapidez, mas facilidades, menos mano de obra, mas digitalización, menos objetos, mas intangibles, la separación que propuso la Revolución Industrial entre los seres humanos, mas allá de la social, también dividió las aguas entre los hombres pensantes y la mano de obra, mas que nunca a lo largo de la historia, luego la evolución de la máquina para ayudar a la mano de obra propuso una mayor posibilidad de producir mas cantidad de objetos, el mundo estaba lleno de máquinas que hacían el trabajo, pero la parte pensante del trabajo la seguía haciendo el hombre, la aparición del ordenador, como elemento “pensante” propone una nueva forma de ver la producción, antes las máquinas hacían productos, pero las máquinas eran echas por él hombre y realizaban productos que diseñaba el hombre, hoy las máquinas son realizadas por otras máquinas y hacen productos que diseñan otras máquinas.-
Dice Vilen Flusser: “en 1750 D.C se podía afirmar con razón, que un campesino de ese momento tenia mas en común con el hombre recolector del 1750 A.C que con su propio hijo proletario de 1780 D.C. hoy ocurre algo parecido, nuestros padres están mas cerca de aquel trabajador del 1780 D.C que de nuestros propios hijos” esta constante en la humanidad lleva a derribar algunos paradigmas y a crear otros, uno de esos nuevos paradigmas es la Intangibilidad.
Esta intangibilidad del conocimiento lleva a que todo aquello que posee información, “el software” tome un precio mayor, que aquellos objetos que no lo tienen: “el hardware”. Tanto es así que cada día es mas importante la oferta de servicios que de productos, y la cantidad de personas que trabajan en servicios aumenta día a día, la oferta de conocimiento, el entretenimiento, por todos los canales posibles, no ya como producto, TV, teléfono, ordenador, si no como productos evolucionados que proponen al usuario personalizar el objeto, no ya la TV, sino el gran hermano, no el teléfono, sino el celular con mp3 que reconoce un sonido distinto para cada persona que me llama, no ya el ordenador, sino Internet.-
Incluso esta intangibilidad propone un nuevo lenguaje que logra lo que parecía imposible desde los tiempos de las cavernas hasta hoy, y que todos los seres humanos que habitan esta tierra –mas tarde o mas temprano, repito- se comuniquen e identifiquen en un lenguaje común, símbolos como los de la barra de tarea de cualquier programa en un ordenador, emulan las pictografías de la cueva de Altamira y permite que los seres humanos sin intercambiar una sola palabra logren hacerse entender por otros seres humanos que manejan otro idioma, otra cultura. La universalización de los signos, el lenguaje que el Arq. Víctor Bentolila en sus clases menciona como lenguaje semaciográfico, lo que parecía una utopía a lo largo de la historia como es que los dos grandes bloques del mundo, Occidente y Oriente, uno con su sistema alfa numérico y el otro con sus pictogramas, tomaran un lenguaje común, es posible y necesario hoy gracias la ordenador que necesita de la escritura binaria para transformar esos datos en cálculos, dibujos, películas, diseños, en China o en Nicaragua.
Estamos hablando el mismo idioma!
Frente a este avance avasallador donde quedan los muebles que hasta hoy y en este mundo cada vez más digital, no tienen teclas.-
La aparición de pantallas planas, LCD o plasmas, generó una variación del clásico mueble de TV, pero eso es solo una reminiscencia del pasado, los científicos que pensaron estas pantallas no lo hicieron pensando que necesitaran muebles, es solo cuestión de tiempo en digerir esta situación y omitir estos muebles.-
Si bien los muebles son imprescindibles para la vida, la miniaturización de varios elementos que justificaban la razón de ser de estos muebles, mañana los harán obsoletos.-
El mueble deberá acercarse a la intangibilidad o dar esa imagen al menos en un principio para no quedar fuera de mercado?
La cultura era hasta hace muy pocos años, “material” es decir casi todos los conocimientos del hombre se transformaban en objetos o resultados palpable, hoy la cultura es cada día mas inmaterial, el resultado de una imagen de 3D en un ordenador no nos esta mostrando un mueble – objeto, nos esta mostrando una figura de lo que puede llegar a ser ese mueble – objeto, sin embargo las decisiones se toman en base a ese modelo virtual, intangible, los costos, la folletería, la comunicación, la venta y por lógica consecuencia la compra se hace en base a un modelo virtual, en base a una promesa. Esto es positivo ya que permite no llenar el mundo de objetos obsoletos, que es lo mismo que decir, objetos que no se pueden vender, y no solo que ayuda a las mantener el medio ambiente, sino que contribuye a la economía de las empresas.-
Los objetos que pueblan el universo y que rodean al hombre toman prestado unos de otros cualidades y virtudes, el mueble se debate entre parecerse al mundo de la moda o al de la informática, o se refina y se transforma en un objeto de elite, o se masifica para llegar a todos, ambos son posibles y conviven, lo cierto es que antes era el auto, luego el televisor, ahora la computadora, pero el consumidor no tiene como objetivo primario el cambiar sus muebles, y si el mercado no esta en permanente agitación es difícil pretender un crecimiento, para ello se debe crear en la gente la “necesidad” de cambiar sus muebles, pero no solo desde el diseño propio del producto sino también desde el entorno, la comunicación, y la presencia permanente en los medios, en eso la industria del mueble tiene mucho que aprender de la automotriz, la moda e incluso de la industria del electrodoméstico.-
No hay en la industria del mueble un diferencial global verdaderamente innovador desde la aparición del multilaminado curvado o el caño de sección redonda curvado, en los años ´30, los avances son siempre experimentales y esnobistas, nunca cambios profundos y globales. Los fabricantes de celulares por ejemplo, descubrieron que incorporando distintos sonidos a los aparatos podían aumentar las ventas sustancialmente y no como una variante sino transformando en obsoletos los modelos anteriores, es decir una política decididamente agresiva.
Cierto es que por tratarse el mueble de un objeto que acompaña las posturas del hombre y sus actividades, mientras estas no cambien, cosa que no ocurre hace 5000 años y no creo vayan a cambiar, obliga que los muebles presenten una similar configuración a lo largo de la historia.
El avance de la humanidad se verifica cuando un objeto es superado por otro, el primero pasa a ser un deshecho –des hecho, deja de estar hecho?- y el nuevo “hecho” se transforma en el nuevo límite, la tecnología crea mas objetos obsoletos? O es que antes los muebles no se tiraban, o no se desechaban, las sillas de plástico apilables –con todos los problemas estructurales que tiene- es un producto que se desecha fácilmente, no se heredan de abuelos a padres y de padres a hijos, la gente las utiliza y luego agotadas, las desecha, es un producto que se vende en todo el espectro social, y se la utiliza en los mas diversos lugares. Es un avance, que recién a finales de siglo pasado se logró con una tecnología como las del plástico que ya llevaba mas de medio siglo desarrollándose, pero los intentos anteriores habían pecado de elitismo y muy pocos casos llegaron a popularizarse.-
Cada cultura y estrato social “personaliza” la silla de plástico a su modo. Todos somos diseñadores, el hombre por naturaleza es diseñador, por lo tanto cualquier objeto, mueble o espacio que caiga en sus manos es perfectible y adaptable a una manera de ser y pensar de cada uno. El diseño no es democrático, es autoritario. Cada quien pretende que las cosas sean a su manera y mas en el caso de esos objetos con los que convivirá gran parte de su vida.-
Es difícil encontrar una silla que no haya sido diseñada ya, incluso ocurre que dos diseñadores en distintos puntos del planeta, sin conocerse, con distinta formación y cultura están diseñando lo mismo, haciendo lo mismo, y es muy probable que también ocurra que eso que para cada uno de ellos es original e innovador ya lo haya pensado o incluso realizado otro diseñador diez años antes, esto habla de un agotamiento del problema: diseñar una silla?, no. Habla de un proceso que comenzó hace cien años con Thonet y que esta llegando a sus límites, se debe superar ese límite para avanzar.-
Ahora bien, mientras sectores mas científicos como la clonación, la biogenética, la robótica, discuten como poner límites para mantener la dignidad humana, el diseño no sabe ya como hacer para eliminar los límites en busca de nuevos modelos que vendan más y mejor.
Ese nuevo horizonte puede estar dado por la “intangibilidad” y la posibilidad de personalizar los muebles, cosa que ya existe hoy, pero que es demasiado forzado, es descabellado pensar que cada miembro de una familia tenga sus propios muebles? No pasa eso ya? Si existiendo un solo ordenador en una casa, cada usuario puede utilizarlo con su clave propia, por que los muebles no pueden tomar una configuración distinta para cada usuario, esa seguridad ficticia que proporciona un password es una herramienta más que tomó la informática para fidelizar clientes.-
El término “intangibilidad” se asocia con “invisibilidad” y es así que solo vemos los resultados, o una interfase que genera resultados pero no el elemento que produce el efecto, nadie puede tocar un software y es así que a su vez “invisibilidad” se asocia con “esencialidad”. Lo esencial es invisible a los ojos, dijo Antoine de Saint-Exupéry y una generación completa creció con este mandato, pero estamos hablando de distintos grados de esencialidad mientras El Principito le hablaba a la humanidad del alma, y de la esencia de las personas, la ciencia busca la esencia de las cosas, pero las cosas - y los muebles son cosas - no tienen alma, por mas que poéticamente alguien lo proponga. Entonces la clave para el desarrollo futuro de los muebles es no confundir “intangibilidad” con “esencialidad” la esencia nunca estará en el mueble, estará si, en la persona que diseñe ese mueble, por que los muebles se deben seguir viendo, tocando, oliendo, sufriendo, rayando, rompiendo y lo verdaderamente esencial sigue siendo invisible a los ojos.-
Bibliografía consultada y sugerida.-
- Clases Teóricas del Arq. Víctor Bentolila – Dimu – Equipamiento – FAUDI – UNC
- El fin del Hombre – Francis Fukuyama
- La filosofía del Diseño – Vilen Flusser
- El diseño emocional – Donald Norman.-
- Fotos: Muestra – Plastic Chair Stop Discrimination.-




